Consiste en visualizar una situación serena y saludable o una escena que describe el deseo cumplido, imaginándose una situación concreta cuyo desenlace es representado a través de una imagen positiva que, o bien es totalmente nueva, o que aparece en lugar de una imagen negativa. 

Puede tratarse de situaciones concretas como los procesos de curación del propio cuerpo o situaciones que aparecen en el trabajo, la profesión, la familia, etc.

También es posible “percibir las imágenes” o imaginarlas mediante símbolos. Lo importante es superar la situación problema de forma activa o que las imágenes positivas te fortalezcan.

La imaginación guiada involucra la generación (ya sea por uno mismo o guiado por un elemento externo) de diferentes imágenes mentales. Usando las capacidades de visualización e imaginación, los individuos evocan imágenes, usualmente tanto sensoriales como afectivas. Es decir, no solo visualizar la imagen mental, sino también, sentir el sentimiento que genera la situación imaginada. En medicina mente / cuerpo, la visualización tiene el propósito de evocar un estado psicofisiológico de salud (p. ej en una persona que ya tiene cancer, visualizar el propio sistema inmune atacando las células cancerígenas), imaginándose a uno mismo sintiéndose saludable o imaginarse cómo sería si ya tuviera lo que desea, etc.

La ciencia de la visualización

La visualización es una técnica que ha ganado popularidad en los últimos tiempos gracias a sus sorprendentes resultados. Esto es así porque la ciencia ha demostrado que imaginar algo resulta tan eficaz como hacerlo.

Las implicaciones de este hallazgo son de gran importancia ya que se abre ante nosotros la posibilidad de practicar y mejorar habilidades en cualquier momento y situación. Únicamente necesitamos disponer de nuestra imaginación para lograr una mejoría similar a la que obtendríamos ejercitándonos en la realidad.

Se han realizado diversos experimentos que han probado el poder de la visualización. Los resultados favorables obtenidos se explican por el hecho de que el cerebro no es capaz de distinguir realidad de ficción. Es decir, se ha comprobado que, al imaginar una acción, se activan las mismas regiones cerebrales que durante su práctica real.

De este modo, cada sesión de visualización fortalece las conexiones neuronales asociadas con dicha acción. Y, como resultado, al ponerla en práctica esta resulta mucho más sencilla y eficaz. Veamos algunos de los más interesantes hallazgos al respecto.

Destreza al piano, entrenamiento en imaginación

En la Universidad de Harvard se realizó un estudio para probar que la práctica mental es suficiente para mejorar la agilidad y la destreza en una tarea. Para ello, se seleccionaron dos grupos de voluntarios a quienes se les enseñó qué dedos debían mover para tocar una sencilla composición en el piano.

El primer grupo practicó en el piano dos horas diarias durante cinco días. Por su lado, el segundo grupo únicamente llevó a cabo el ensayo en imaginación. Es decir, mantuvieron sus manos quietas mientras visualizaban cómo moverían sus dedos para interpretar la melodía.

Al finalizar el experimento, sorprendentemente, todos los participantes habían aprendido a tocar la canción; tanto los que practicaron a diario como los que nunca se sentaron frente al piano. Pero esto no es todo. Tras cada sesión de práctica los participantes eran sometidos a una prueba llamada estimulación magnética transcraneal que permite inferir el funcionamiento neuronal.

Así se observó que, a medida que practicaban, la región de la corteza motora relacionada con el movimiento de los dedos se iba apoderando de áreas cerebrales circundantes. Pero, además, esta reorganización cerebral se produjo de igual manera en quienes solo practicaron en imaginación. El solo hecho de visualizar produjo las mismas alteraciones estructurales y funcionales en su cerebro.

Fuerza

Lo mismo sucedió en otro experimento que quiso comprobar si el aumento de fuerza podría lograrse sin ejercitar realmente el músculo. Para ello, se compararon dos grupos de personas.

Uno de ellos ejercitó un músculo del dedo cada día durante 15 minutos mediante flexiones del mismo. El otro únicamente imaginó realizar esas mismas contracciones. Al finalizar el grupo de práctica real había aumentado su fuerza muscular en un 30 %, pero el grupo de visualización logró un incremento del 22 %.

Puntería

En otro estudio se puso a prueba el incremento de rendimiento en tiros libres acertados, formando para ello tres grupos de participantes. Los primeros practicaron tirando a canasta una hora al día, otros únicamente entrenaron en imaginación, mientras los terceros no hicieron nada (grupo control).

Al finalizar los 30 días, los dos primeros grupos experimentaron una mejoría muy superior al grupo control (como era de esperar). Pero obtuvieron resultados extremadamente similares entre ellos (24 % y 23 % de incremento respectivamente).

Lo mismo ocurrió con una muestra de estudiantes con la que se quiso comprobar el aumento de la puntería mediante tiro al blanco con pistola. Se formaron tres grupos y durante tres meses el grupo A practicó su puntería en un campo de tiro.

El grupo B también fue al campo de tiro, pero se les dieron instrucciones para poner sus dedos en forma de pistola e imaginar que acertaban al blanco. El grupo C permaneció en la cafetería sin entrenar ni visualizar.

Pasados tres meses el grupo C no experimentó ninguna mejora. Pero el grupo A y B obtuvieron grandes resultados casi idénticos (un incremento del 83 % y el 82 % en cada caso). 

En suma, el simple hecho de imaginar y visualizar que se lleva a cabo una acción proporciona resultados sorprendentemente positivos, muy similares a los que se obtienen ejecutando realmente la acción. Además, se generan los mismos cambios cerebrales. Por ende, si deseas mejorar en algún aspecto de tu vida, no dudes en utilizar esta valiosa estrategia.

¿Cómo nos ayuda la visualización creativa?

Nos enfoca en la oportunidad

¿Alguna vez te ha ocurrido que, cuando algún objeto o elemento despierta tu interés, comienzas a verlo por todas partes?. Por ejemplo, cuando estás intentando ser madre, de pronto comienzas a ver muchas más mujeres embarazadas. O cuando un coche determinado te llama la atención, empiezas a encontrarlo allá por donde vayas.

Esto ocurre porque estamos diseñados para detectar aquello en lo que centramos nuestra atención. De esta forma, lo que ocupe tus pensamientos, será mucho más fácilmente detectado en tu mundo físico. Quien constantemente piensa en enfermedades o dificultades, las encuentra; igual que quien acostumbra a pensar en positivo halla siempre motivos de alegría.

Sabiendo esto, puedes decidir con qué pensamientos deseas nutrir tu mente. Si visualizas con frecuencia el trabajo de tus sueños, o una salud perfecta, tu cerebro estará mucho más alerta ante situaciones y opciones relacionadas. Si mantienes la imagen de una persona saludable te será más sencillo identificar maneras para estar sano antes que dificultades por las que estar enfermo.

Nos ayuda a transformar el contenido

Seguramente, si realizas una reflexión, encontrarás que en algunas áreas de tu vida se repite un patrón. Tal vez muchos de los amigos que tienes te han traicionado, varias de tus parejas han sido indiferentes o siempre que te has propuesto un objetivo has decaído antes de lograrlo.

Estas repeticiones no son fruto del azar, proceden de tus creencias. De una forma más o menos directa, lo que pensamos encuentra el camino para manifestarse ante nuestros ojos. Así, tal vez, tu convicción de que las personas no son de fiar te lleva a acercarte (inconscientemente) a quienes cumplen tu creencia. O tu pensamiento de que eres una persona perezosa e inconstante te resta motivación para perseverar. Sea como sea, aquello que pensabas termina corroborándose.

Hemos de recordar que nuestra realidad se alinea con nuestros pensamientos. Por tanto tratemos de llenar nuestro espacio mental con afirmaciones e imágenes positivas que sean consecuentes con lo que deseamos obtener. La visualización creativa nos ayuda a implantar y arraigar dichas escenas para tenerlas más presentes a lo largo del día.

¿Cómo aplicar la visualización creativa?

Encuentra un espacio tranquilo y colócate en una posición cómoda y relajada. Cierra los ojos y comienza a realizar respiraciones diafragmáticas. A continuación, para entrenar tu capacidad de visualización, imagina objetos o estancias que ya conozcas. Por ejemplo, visualiza tu oficina y repasa mentalmente cada elemento que la compone.

Una vez domines la capacidad de visualizar y sostener la escena, empieza a aplicarla para crear aquello que deseas. Imagínate a ti mismo en tu situación anhelada (trabajando en un despacho más grande, o viendo la televisión con una pareja a la que amas). Visualiza los detalles, los colores, los olores, la temperatura. Siente de la forma más vívida posible que te encuentras en esa circunstancias.

A continuación céntrate en las emociones que te despierta: orgullo por haber logrado el ascenso, o felicidad y plenitud por haber encontrado el amor. Sostén esa emoción durante un tiempo prolongado. ¡Repito, sostén esa emoción!, esto es lo importante. Sentir y mantener el sentimiento que se siente de esa emoción. Si practicas este ejercicio, al menos, dos veces al día y eres perseverante, comprobarás cómo los cambios comienzan a suceder. Para ayudarte a comprender aún más esta maravillosa técnica puedes seguir de cerca ¨la ley de la asunción¨de Neville Goddard u oir el audiolibro ¨sentir es el secreto¨.

Clasificación de los tipos de visualización (en medicina mente / cuerpo)

  1. Imaginación de sentimientos y sensaciones: Felicidad – Paz – Amor – Cuidado – Serenidad – Gratitud – Seguridad – Perdón.
  2. Imaginación celular o inmunológica: (Requiere conocimientos previos) Ej: Células NK destruyen tumores cancerosos.
  3. Imaginación metafórica: Representación simbólica. Ej: imaginarse a las células inmunes como pacman que engullen a células tumorales.
  4. Imaginación altruista: Visualización de acciones altruistas propias o de personajes representativos. Ej: Madre Teresa de Calcuta realizando actos bondadosos.
  5. Imaginación de estados deseados: Libre de la enfermedad, Sano, Longevidad, Resultados positivos. Para saber como entrar en los estados deseados siga las conferencias de Neville Goddard, en el siguiente link encontrará una de sus traducciones: Cómo entrar en el deseo cumplido.
  6. Imaginación energética: Libre flujo de energía para la salud, Sensación interna de unidad mente-cuerpo-espíritu-energía. 
  7. Imaginación fisiológica: (Requiere conocimientos previos) Vasodilatación, Broncodilatación, Disminución de tumores, Restauración anatómico-fisiológica.
  8. Imaginación espiritual: Imaginarse estados de encuentro espiritual con Dios, oración, recuerdos lo más vivenciales posibles de paz o alegría espiritual en nuestras vidas.
  9. Imaginación psicológica: Imaginarse rodeado de amigos, a través de ojos de alguien que nos ama, Presencia de un ser querido.
  10. Imaginación de condicionamiento o placebo: Imaginar el tratamiento que recibimos como maravilloso, eficaz y extraordinario, Identificación de mejoría con imaginaciones sensoriales.
  11. Imaginación psicofisiológica: (Requiere conocimientos previos) Imaginación de estados que producen activación fisiológica. Ej: La imaginación de una mujer amamantando producirá aumento de la prolactina.

Práctica de visualización en Cancer (Método Simonton) 

  1. Sea consciente de su respiración. 
  2. Tome algunas respiraciones profundas, y al exhalar repite mentalmente “relájate”. 
  3. Concéntrese en su cara y sienta la tensión de su cara o de los músculos que rodean sus ojos. Haga una representación de esa tensión –Puede ser un nudo o un puño cerrado- y luego represente mentalmente cómo se relaja y todo se hace más cómodo, como una goma elástica suelta (Aprenda a hacer este paso con el método de Jakobson).
  4. Descienda suavemente por todo su cuerpo, mandíbulas, cuello, hombros, espalda, parte superior e inferior de los brazos, manos, pecho, abdomen, muslos, pantorrillas, tobillos, pies, dedos de los pies, hasta que todas las partes estén relajadas. Para cada parte del cuerpo, haga una representación mental de la tensión; después represente a la tensión desvaneciéndose, permitiendo la relajación.
  5. Ahora imagínese a usted mismo en un lugar agradable y natural, donde todo supone una gran comodidad. Complete mentalmente todos los detalles de color, sonido o textura (p. ej. imagínese que está en una isla rodeado de agua azúl cristalina, sienta el viento rozar su cara y los pies tocando la arena). 
  6. Continúe imaginándose a usted mismo en ese lugar durante dos o tres minutos más. 
  7. Representa el cáncer, ya sea de modo realista o simbólico. Piense en que está constituido por células muy débiles y confusas. Recuerde que nuestros cuerpos destruyen las células cancerosas miles de veces a lo largo de la vida. Cuando represente el cáncer, tenga en cuenta que la recuperación requiere que sus defensas corporales vuelvan a un estado natural y saludable. 
  8. Si está recibiendo tratamiento en la actualidad, imagine la entrada del tratamiento en su organismo en una forma que sea comprensible para usted. 
  9. Si está recibiendo radioterapia, imagine un haz de millones de proyectiles que golpean a todas las células que se encuentran a su paso. Las células normales pueden reparar cualquier daño que se les haga, mientras que las células cancerosas son débiles. 
  10. Si está recibiendo quimioterapia, imagine que los fármacos penetran en su organismo por la corriente sanguínea. Imagine que esas sustancias químicas actúan como un veneno. Las células normales son fuertes e inteligentes y no absorben el veneno rápidamente. Pero las células cancerosas son débiles, por lo que necesitan muy poca cantidad para morir. Absorben el veneno, mueren y son expulsadas.
  11. Imagine a los leucocitos de la sangre como soldados que llegan a la zona donde está el cáncer, reconocen las células anormales y las destruyen. Hay un vasto ejército de leucocitos, linfocitos NK Natural Killer. Son muy fuertes y agresivos, también son muy inteligentes. No tienen comparación con las células del cáncer; ganarán la batalla. (Imagine y sienta la escena).
  12. Imagine cómo se reduce el cáncer. Vea cómo las células muertas son transportadas por los leucocitos y eliminadas del cuerpo a través del hígado y los riñones, abandonandolo con la orina. 
  13. Esto es lo que usted desea que suceda. Repita con voz firme; ¡soy sano!, ¡estoy sano!, ¡me mantengo saludable!.
  14. Continúe viendo la reducción del cáncer, hasta que haya desaparecido. 
  15. Visualízate con más energía, más apetito y sintiéndose amado por su familia a medida que el cáncer se reduce y llega a desaparecer. 
  16. Si siente dolor en alguna parte, represente al ejército de leucocitos llegando a esa zona y ahuyentando el dolor. Sea cual sea el problema, dé a su organismo la orden de sanarse. Visualice su cuerpo volviendo a estar bien. 
  17. Imagínese sano, libre de enfermedad, lleno de energía. 
  18. Imagínese a usted mismo alcanzando sus objetivos en la vida. Vea cómo alcanzar sus objetivos, como los miembros de su familia están bien, como mejoran las relaciones con la gente de su alrededor. Recuerde que tener razones poderosas para estar bien le ayudará a estar bien, así que use esta ocasión para enfocar claramente sus prioridades en la vida.
  19. Dese mentalmente unas palmaditas en la espalda para felicitarse por su participación en la recuperación. Visualícese realizando este ejercicio de visualización tres veces al día, permaneciendo despierto y alerta como ahora. 
  20. Permita ahora que los músculos de sus párpados se aligeren, prepárese para abrir los ojos y vaya tomando conciencia de la habitación. 
  21. Abra ya los ojos, y dispóngase a continuar con sus actividades habituales. 

Realmente deseamos ayudarte a sanar: ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos paso a paso a hacerlo. Si no tienes dinero no te preocupes por ello. De verdad queremos que más personas aprendan a sanarse.

Práctica de visualización para otras enfermedades

Instrucción: Primero empieza con el ejercicio de relajación progresiva de Jakobson o cualquier otra técnica de relajación( p, ej. una de las técnicas preferidas en Mountain Retreat es la relajación del Dr. Joe Dispenza o la relajación de MindValley). Haga una representación mental de cualquier enfermedad que tenga, visualizándolo de alguna forma que tenga más sentido para usted. Represente el tipo de tratamiento que esté recibiendo y visualízalo eliminando la fuente de enfermedad o el dolor, o fortaleciendo la capacidad de su organismo de sanarse a sí mismo. 

Imagine las defensas naturales de su cuerpo eliminando el origen de la enfermedad o del dolor. Imagínese sano, libre de la enfermedad, lleno de energía. Imagínese a usted mismo dirigiéndose con éxito hacia sus objetivos en la vida. Date mentalmente unas palmaditas en la espalda para felicitarte por tu participación en la recuperación. 

Visualízate a ti mismo realizando este ejercicio de manejo de imágenes mentales tres veces al día, permaneciendo despierto y alegre como está ahora. 

Permita ahora que los músculos de sus párpados se aligeren, prepárese para abrir los ojos, y vaya tomando conciencia de la habitación. Abra ya los ojos, y prepárese para continuar con sus actividades habituales

Para empezar a entrenar la capacidad de imaginar te recomendamos la meditación de 6 fases de MindValley