En la parte final de esta serie de tres partes sobre el uso responsable de psicodélicos, analizamos el significado de “estados alterados” y presentamos algunas alternativas no psicodélicas que pueden generar una transformación poderosa.

La gente usa psicodélicos para alterar su conciencia, pero ¿qué significa estar en un “estado alterado de conciencia” y por qué es tan atractivo? En la parte final de esta serie de tres partes sobre el uso responsable de psicodélicos, analizamos el significado de “estados alterados” y presentamos algunas alternativas no psicodélicas para acceder a estas experiencias también.

¿Qué es exactamente un estado alterado de conciencia?

Un estado alterado de conciencia es cualquier estado mental en el que el nivel ordinario de vigilia, atención o conciencia de uno se desplaza temporalmente de alguna manera. El término “estado alterado de conciencia”, o ASC para abreviar, fue acuñado por el psicólogo transpersonal Charles Tart en 1972. Tart definió las ASC como “un cambio temporal en el patrón general de la experiencia subjetiva”.

La línea divisoria entre estados ordinarios y no ordinarios es diferente para cada individuo, dependiendo de su nivel personal de sensibilidad. Si bien es común asociar estados alterados con el consumo de alucinógenos, de hecho existe un amplio espectro de experiencias que califican como estados de conciencia no ordinarios.

Según el Dr. Dieter Vaitl del Instituto Bender de Neuroimagen en Alemania, los estados alterados de conciencia se pueden dividir en las siguientes categorías:

  • Estados farmacológicos, inducidos por el consumo de psicofármacos
  • Estados psicológicos, como hipnosis y meditación
  • Físico y fisiológico, como soñar durante el sueño REM (movimiento ocular rápido), el ayuno y el sexo
  • Patológico, como episodios de psicosis o epilepsia
  • Espontáneo, como la disociación causada por soñar despierto, experiencias cercanas a la muerte y experiencias extracorporales.

Otras experiencias que no se nombran explícitamente dentro de este marco, pero que comúnmente se sabe que inducen ASC, incluyen condiciones de privación sensorial, estados de trance, posesión espiritual, experiencias místicas o religiosas, danza extática y respiración.

Características de los estados alterados de conciencia

Los patrones de pensamiento habituales son interrumpidos temporalmente por estados alterados de conciencia, lo que hace que las personas se experimenten a sí mismas y a su entorno de una manera diferente. La percepción, las imágenes, el habla interior, la memoria, el funcionamiento mental, los procesos de pensamiento de nivel superior, la experiencia temporal, el sentido del yo, el significado o la importancia de la experiencia y la emoción son otras dimensiones de la conciencia que pueden sufrir cambios a corto plazo durante estados no ordinarios. 

La perspectiva en primera persona de quienes experimentan estados de conciencia no ordinarios puede demostrar una conciencia mejorada o disminuida, según el tipo específico de ASC. Por ejemplo, es posible que un individuo no pueda identificar quién o dónde se encuentra mientras está en un estado de sueño. Por el contrario, este mismo individuo puede sentirse particularmente conectado consigo mismo y sensible a su entorno mientras está bajo la influencia de una droga psicodélica.

Los estados alterados de conciencia ofrecen una desviación temporal de las formas típicas de ser, pensar y hacer. En este espacio no ordinario, tenemos la oportunidad de experimentar la vida a través de una lente diferente y de interrumpir patrones mentales y emocionales inútiles. El cerebro despierta a una conciencia más completa de lo que es posible, en lugar de adherirse únicamente a lo que le es familiar. En este sentido, los ASC tienen un enorme potencial para la curación, la creatividad y la autotransformación.

Ejemplos de estados alterados de conciencia

Respiración

La respiración es típicamente un proceso inconsciente, que requiere poco pensamiento o esfuerzo activo de nuestra parte. El trabajo de respiración es lo que sucede cuando llevamos nuestra conciencia plena y consciente a este proceso típicamente inconsciente. A través de prácticas de respiración estructuradas e intencionales, podemos activar la conexión mente-cuerpo, acceder a estados de conciencia no ordinarios y liberar emociones atascadas y energía estancada.

La respiración holotrópica, una de las prácticas respiratorias más conocidas, fue desarrollada por el psicólogo transpersonal Stanislav Grof. Esta práctica implica respiraciones rápidas, o hiperventilación voluntaria controlada, diseñada para cambiar la proporción de dióxido de carbono y oxígeno en el cuerpo. A partir de las palabras griegas “holos” (todo) y “trepein” (moverse hacia), se cree que la respiración holotrópica nos orienta hacia la totalidad de la existencia y la verdadera naturaleza de la realidad.

Debido a que el trabajo de respiración tiene el potencial de evocar sentimientos y sensaciones intensos, similares, en algunos casos, a los efectos de una experiencia psicodélica máxima, las sesiones deben ser guiadas por un facilitador capacitado para garantizar un contenedor emocional seguro. La investigación destaca el potencial del trabajo respiratorio como modalidad curativa. En un estudio de 1996, los individuos que recibieron una combinación de psicoterapia y seis sesiones mensuales de respiración holotrópica mostraron una reducción significativa en la ansiedad por la muerte y un aumento en la autoestima, en comparación con los participantes del grupo de control, que recibieron solo sesiones de psicoterapia.

La respiración también puede servir como una herramienta para la exploración espiritual. En un estudio de pacientes psiquiátricos que participaron en sesiones de respiración holotrópica, el 82% de los 482 autoinformes describieron tener experiencias transpersonales, espiritualmente trascendentes o místicas. El dieciséis por ciento informó haber tenido experiencias previas o previas al parto a través de esta modalidad de respiración. No se informaron resultados adversos en más de 11,000 pacientes a lo largo de 12 años, lo que demuestra que la experiencia de respiración holotrópica, aunque intensa, presenta un riesgo mínimo para los participantes cuando es guiada por facilitadores capacitados.

Meditación

Hay muchas razones por las que se puede practicar la meditación, como reducir el estrés, mejorar el bienestar, facilitar el crecimiento personal y espiritual y explorar la conciencia. La meditación abarca una amplia gama de técnicas, cuyo propósito es cambiar el nivel y el alcance de la conciencia del individuo. Es una oportunidad para traer material subconsciente al estado consciente de uno.

Si bien el tema común en la mayoría de las prácticas meditativas es sintonizarse con el momento presente, diferentes marcos contemplativos resonarán con diferentes personas. Algunos pueden sentirse llamados a la meditación trascendental, en la que el individuo se centra en un mantra como ancla psicológica. Otros pueden beneficiarse de la meditación basada en la atención plena, que enfatiza el testimonio de la propia experiencia en el momento presente a través de una lente compasiva y sin prejuicios.

La meditación se correlaciona con los cambios de conciencia a lo largo del tiempo. Las investigaciones han encontrado que las personas que se someten a un entrenamiento de meditación muestran más resistencia al estrés, mayor relajación y mejores habilidades para resolver problemas. Los meditadores habituales exhiben menos actividad cerebral en la red de modo predeterminado, la región responsable de la rumia y la distracción mental, un resultado que también prevalece entre los microdosificadores.

Trance

En el estado alterado conocido como trance, uno se vuelve absorbido por la cognición interna y menos consciente de los estímulos externos. Alguien en trance no está ni completamente despierto ni completamente dormido. Este estado de semiconsciencia proviene del término latino trānseō (“cruzar”), lo que sugiere que hay cierto grado de trascendencia que se puede experimentar dentro de un estado de trance.

Tradicionalmente, los chamanes han utilizado los trances para facilitar la curación dentro de las culturas indígenas y de orientación espiritual. Los chamanes entran en estados de trance cantando, cantando, tocando el tambor, bailando o una combinación de todas estas actividades, por lo general en contextos ceremoniales, y pueden acceder a conocimientos profundos mientras están en trance. El trance permite al practicante trascender la mente consciente y explorar los reinos subconscientes del conocimiento.

El contexto auditivo juega un papel clave en la inducción de este estado alterado de conciencia, según una investigación en neurociencia. Las exploraciones de FMRI muestran que el estado de trance se correlaciona con una disminución de la conectividad en la corteza auditiva del cerebro. Los tambores, cantos y cánticos repetitivos sirven como un estímulo externo predecible, que requiere tan poco procesamiento cognitivo que el individuo puede dirigir la mayor parte de su atención hacia adentro, lo que lleva al estado extendido conocido como trance.

Si bien el estado de trance original estaba típicamente encarnado por los chamanes en contextos ceremoniales, hay otra forma de experimentar una versión del trance en la sociedad moderna: a través de la música. Dado el vínculo entre paisajes sonoros y estados de trance, es lógico pensar que la música trance, un género de música electrónica de baile con melodías rítmicas repetitivas, puede inducir el estado alterado que le da nombre. De hecho, cualquier música con elementos rítmicos repetitivos crea las condiciones que alteran la conciencia y que conducen al viaje interior.

Hipnosis

La hipnosis es un estado de conciencia no ordinario marcado por un aumento en el enfoque, la concentración y la sugestión. La conciencia de los estímulos externos se desvanece y el límite entre lo real y lo imaginado se vuelve temporalmente borroso.

La realidad hipnótica es co-creada entre el hipnotizador y el sujeto. Una persona induce la hipnosis a otra guiándola verbalmente a un estado de conciencia relajada pero concentrada. Luego, el hipnotizador ofrece sugerencias para evocar experiencias imaginarias dentro de la mente y el cuerpo del sujeto. Por ejemplo, el hipnotizador puede sugerir que el sujeto está experimentando un gran peso en su brazo derecho; cuando el sujeto intenta levantar el brazo, es posible que realmente sienta como si hubiera un peso adicional en su extremidad.

La actividad cerebral responde a experiencias imaginadas de manera similar a como responde a experiencias reales dentro de la realidad física. Caso en cuestión: el dolor inducido hipnóticamente e inducido físicamente conduce a la activación en partes similares del cerebro. En esa misma línea, un individuo que es guiado a experimentar paz y tranquilidad mientras está bajo hipnosis está entrenando su cerebro para reconocer y reproducir estas sensaciones positivas en el futuro.

Las experiencias que tienen lugar bajo hipnosis proporcionan un modelo neuronal a partir del cual la mente consciente, no hipnotizada, puede evolucionar y crecer. La hipnosis aprovecha el poder de la imaginación para mostrarnos lo que es posible cuando salimos de nuestras formas condicionadas de ser. Cuando se usa en un contexto terapéutico, la hipnosis ha demostrado ser eficaz para tratar la ansiedad, las fobias, el dolor crónico, la adicción al tabaco y el trastorno de estrés postraumático.

Estados alterados de conciencia en paises no occidentales

Dentro de la sociedad occidental dominante, el tema de los estados alterados se enfrenta con frecuencia con escepticismo o estigma. En algunas otras partes del mundo, sin embargo, los estados de conciencia no ordinarios se aceptan y celebran como parte normal de la vida. En particular, la cultura chamánica, que existe en todo el mundo, tiende a abrazar las fluctuaciones en la conciencia que están tan patologizadas en la cultura occidental.

Lo que vemos como una “ruptura psicótica” a través de la lente de la psiquiatría podría verse en cambio como un despertar espiritual desde un punto de vista chamánico. Las alucinaciones y la disociación se etiquetan como síntomas de esquizofrenia en la sociedad moderna; sin embargo, en un contexto cultural que trata los estados alterados de conciencia con respetuosa curiosidad, estos síntomas pueden verse desde una perspectiva completamente diferente, incluso positiva. Cuando nos acercamos a las experiencias no ordinarias con ritual y reverencia, como es el caso de las culturas indígenas desde Sudáfrica hasta América del Sur y casi todos los lugares intermedios, los estados alterados se convierten en una fuente de conocimiento en lugar de una causa de miedo.

Cómo abprdar los estados alterados de conciencia en su vida y dónde pueden entrar los psicodélicos

Hay muchas formas diferentes de explorar el espectro de la conciencia humana, y es importante encontrar una modalidad que le resulte cómoda. Para algunos, esto puede implicar una práctica de meditación constante y sesiones ocasionales de respiración, combinadas con herramientas de integración como llevar un diario y psicoterapia. Otros pueden optar por incorporar psicodélicos en su caja de herramientas de autoexploración.

Se sabe que las sustancias psicoactivas, como el LSD, los hongos de psilocibina y el DMT, generan profundos conocimientos y cambios en la conciencia, según un creciente cuerpo de investigación clínica controlada por placebo. Este proceso a menudo se desarrolla de una manera intensa y a un ritmo más acelerado que las modalidades no psicodélicas . Debido a la naturaleza potencialmente abrumadora de un viaje psicodélico, es mejor ir despacio. En particular, a las personas con susceptibilidad a la esquizofrenia o la psicosis a menudo se les aconseja que no consuman psicodélicos.

En lugar de lanzarse directamente a una experiencia psicodélica completa, puede ser útil comenzar con una microdosis. El consumo de dosis subperceptuales de la medicina es una forma menos abrumadora para que muchos entren en el mundo de los psicodélicos y practiquen la navegación por los distintos niveles de conciencia.

No existe una forma correcta o incorrecta de embarcarse en el camino del viaje interior. Lo que importa es que cada persona esté conectada con el apoyo, los recursos y la información precisa sobre las modalidades de su elección.