Nunca antes había sido tan valorada la creatividad en el trabajo, en la cocina, o en la cama. Vivimos en una época en la que se aplaude pensar distinto y tener un enfoque diferente de la vida. La creatividad es señal de que eres emprendedor, y original. Eres innovador. Eres lo opuesto a lo formal.

Entonces, ya que estamos universalmente de acuerdo en que la creatividad es una cualidad que todos queremos, la pregunta es: ¿cómo logramos tener más? El proceso puede ser complicado. Si bien para algunos explotar las reservas creativas es tan fácil como pegarse una ducha, para otros una página o lienzo en blanco es un panorama intimidante.

Y acá entra el humilde cannabis. No es ningún secreto que el cannabis ha sido utilizado para avivar el fuego de la creatividad desde tiempos inmemoriales. Maya Angelou, Willie Nelson, Steve Jobs, Lady Gaga, y el astrofísico Carl Sagan han reconocido al cannabis como un creador de caminos hacia nuevas perspectivas. Para Angelou, el cannabis le brindó acceso a una nueva manera de ver y de ser.

“Aprendí posturas nuevas y desarrollé nuevos sueños. De una rigidez natural, me derretí hacia una tolerancia sonriente”.

Sagan reflexiona con ligereza sobre epifanías en el baño.

“Me acuerdo de una vuelta, duchándome con mi mujer habiendo consumido cannabis, en la que tuve una idea sobre los orígenes y la invalidez del racismo según a las curvas de distribución de Gauss.”

Entonces, el poder creativo del cannabis ya ha sido respaldado por pensadores bohemios, astrofísicos y gigantes de la tecnología. ¿Pero qué dice la ciencia? 

La investigación relacionando al cannabis con la creatividad sigue siendo un trabajo en proceso.

Hay un par de teorías sobre cómo interactúan.

Por empezar, el cannabis aumenta el flujo sanguíneo al lóbulo frontal del cerebro, región asociada a la creatividad. También se ha observado que la marihuana mejora significativamente la fluidez verbal (excelentes noticias para aspirantes a poeta). Otro estudio sugiere que el cannabis sólo ayuda a incentivar la creatividad en quienes no son propensos naturalmente a ella. Otros investigadores se encontraron con que las dosis importan mucho: demasiada marihuana puede de hecho perjudicar al pensamiento divergente. Un poquito sirve de mucho.

Pero al final, la gente que fuma marihuana alrededor del mundo está convencida de que la planta sí ayuda a llenar ese famoso lienzo en blanco. Para Heidi Keyes, fundadora de Puff Pass and Paint, el cannabis y la creatividad siempre han sido complementarios.

“El cannabis siempre ha sido algo que utilicé, no sólo medicinalmente para aliviar el estrés y la ansiedad, sino como algo que me ayuda a relajarme y a mejorar mi propio proceso creativo”, dice Keyes, una artista radicada en el estado de Colorado, Estados Unidos. Keyes inició Puff Pass and Paint en el 2014, luego de que un amigo le sugirió en chiste que diera clases de arte con un giro.

“No tenía idea de que iba a despegar como lo hizo, y ahora tenemos 13 locaciones por todo Estados Unidos, y vamos a tener pronto una en Puerto Rico”, dice Keyes. Los estudiantes participan de una clase de dos horas en la que se entregan a su lado artístico con la ayuda del cannabis, guiados por Keyes.

“En Puff Pass and Paint cada estudiante trae sus propias cosas, con lo cual cada uno trae lo que quiera comer, fumar y compartir”, cuenta Keyes.

“Hay gente que fuma mucho en la clase, otra que fuma poco, otra que pasa porros, otra que no. Siempre recordamos empezar de a poquito, de a poco… ¡que no tenés que fumar todo lo que te pasan!. Es una zona libre de juicios, con todos los niveles de experiencia y habilidad, tanto en arte como en cannabis”.

Keyes cree que el cannabis ayuda a liberar el potencial creativo al incentivar a la gente a relajarse.

“La marihuana ayuda a que la gente se relaje y disfrute el momento, en vez de enfocarse en ser perfecta o en los resultados finales.” 

Para Dani Garner, diseñadora gráfica y especialista en identidad de marca, el cannabis impregna todos los aspectos de su vida con bienestar creativo.

“El cannabis toca un botón y hace que las ideas simplemente fluyan. Ninguna idea fumada es una mala idea… sólo hay que pulir estando sobria”.

Garner cree que el cannabis la ayuda a aceptarse completamente a ella misma, lo cual le permite acceder a su potencial creativo.

“Me siento 1000000% yo misma con el cannabis. Me saca toda la ansiedad, las inseguridades, y las tira por la ventana. Las palabras y las acciones son más fáciles de procesar, y siempre soy rápida cuando tengo que responder en cualquier situación en la que esté.”

Para Garner, la creatividad se potencia al no fumar demasiado. Su método favorito de saludar a su musa es con un bong de vidrio. “Sólo fumo en pipas grandes y artísticas”, confiesa. “No tengo nada en contra de los porros, pero no sé armar.”

Cuando se trata de varietales, Garner elige la sativa. “Green Crack es la bomba… y también me ayuda a limpiar la casa. Después están la XJ13 y Blue Dream”.